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domingo, 27 de diciembre de 2009

Qué es el movimiento por el decrecimiento?


¿Pueden darme pistas sobre lo qué es el movimiento por el decrecimiento?

Armando, Jaén

En 1971 el economista americano de origen rumanés, Nicholas Georgescu-Roegen (1906-1994) publicaba una investigación The entropy law and the economic process sobre la relación entre la física, la economía y la ecología en la cual mostraba la contradicción de la teoría económica del crecimiento mostrando que sólo el decreciente, es factible en el mundo finito que es la realidad de nuestro planeta. Este economista, que se considera el padre de la llamada bioeconomía, ha sido olvidado por la ciencia económica actual. Sus obras aportan las claves de esta intuición sobre la necesidad de afrontar como nuevo enfoque no el crecimiento sino el decrecimiento. Encontramos raíces de su pensamiento en John Stuart Mill y su maestro, Joseph A. Shumpeter (1883-1950) que ya planteaba lo que el llamaba la “destrucción creativa”.

Hoy el Institut d'études économiques et sociales pour la décroissance soutenable recoge la herencia ideológica de Nicholas Georgescu-Roegen (1) y profundiza en el decrecimiento como una filosofía vital de nuevo cuño. El decrecimiento no es una teoría económica sino una consecuencia inevitable de las leyes de la entropía aplicadas a nuestra realidad vital. Vivimos en un planeta finito y con una determinada capacidad para asimilar los procesos vitales de las especies que alberga. La civilización humana lo ha puesto en jaque al aumentar la población de 600 millones a más de 6.000 millones junto con montones de residuos no biodegradables desde la adopción del capitalismo y la industrialización. Los promotores de este movimiento argumentan que no es un concepto sino un eslógan político con implicaciones teóricas y que apunta a romper con la adicción del productivismo y como consecuencia del crecimiento por el crecimiento que no conduce más que engrosar las arcas de unos pocos mientras se dilapida el futuro del planeta para una civilización humana digna. Apuntan también que en la medida que es una ideología en rigor debería hablarse de un “acrecimiento” de la misma forma que se plantea el término de “ateismo”, por que en realidad el decrecimiento inspira a abandonar la fe en la economía del crecimiento, del progreso y del desarrollo aunque se adjetive de sostenible. Actualmente, disponen de una web en francés así como de una publicación periódica con el mismo nombre y una versión en italiano.

Entre las medidas prácticas que puede adoptar la ciudadanía interesada en profesar el decrecimiento sus autores apuntan:
1. Volver a la producción material de los años sesenta-setenta con una huella ecológica igual o inferior a un planeta
2. Internalizar los costes del transporte y evitar los kilométricos viajes de todas las mercancías
3. Relocalizar las actividades y que la producción se sitúe cerca del consumidor
4. Adoptar el programa de la agricultura cercana a la población como propugna la Confederación campesina de José Bové
5. Impulsar la producción de bienes relacionales que fomenten la democracia ecológica
6. Adoptar el escenario del negavatio y del Factor 4 para reducir el despilfarro energético
7. Penalizar contundentemente el gasto publicitario
8. Decretar una moratoria sobre la innovación tecnológica que nos permita hacer un balance serio y reorientar la investigación científica y técnica en función de las nuevas aspiraciones
9. Adoptar un estilo de vida más frugal que reduzca nuestra adicción al consumo.

En definitiva, el movimiento del decrecimiento advierte y demuestra que el llamado desarrollo sostenible se ha convertido en el concepto más pernicioso desde su adopción en 1987 porqué nos impide como si de un espejismo se tratara reconocer que nos estamos introduciendo en el desierto estéril que queda tras nuestros pasos tanto en el Norte como el Sur. En cualquier caso, el decrecimiento no pretende más que favorecer la reflexión para empujar a la humanidad hacia una verdadera democracia ecológica. Una ideología digna de pensar en ella, porqué como decía Gandhi, quizás debemos vivir de forma más simple para simplemente que los demás puedan vivir”. El movimiento del decrecimiento aunque va más allá comparte el espíritu del movimiento de la simplicidad voluntaria.
publicado en terra.org

Simplicidad Voluntaria y Decrecimiento (5/7) - Utopimágenes



lunes, 15 de junio de 2009

Simplicidad voluntaria

“La economia mundial es la mas eficiente expresión del crimen organizado”
EDUARDO GALEANO“Patas arriba”

“En los últimos tiempos, un nuevo término no exento de polémica, el decrecimiento, ha irrumpido con fuerza en el escenario de la construcción de las alternativas. En términos generales, se defiende la idea de que hay que recuperar el sentido del desarrollo (humano) entendido como la mejora de las condiciones de vida de las poblaciones, en una perspectiva de sostenibilidad. Para lo que no tiene porqué darse –necesariamente- crecimiento económico, sino que hay que modificar determinados parámetros del modelo de desarrollo actual, y manejar nuevas variables que se correspondan con un desarrollo equitativo y sustentable, con las personas y con el planeta”.

“El planteamiento es francamente radical si, como Marx, entendemos que ser radical es justamente ir a la raíz del problema. Porque la raíz del problema en nuestro caso es la lógica del sistema de acumulación capitalista, la lógica del máximo beneficio independientemente de los costes sociales y ecológicos, una lógica que nos conduce en estos momentos a unos niveles de desigualdades sin precedentes en la Historia de la Humanidad (3/4 partes de la población mundial por debajo del umbral de pobreza) y un ritmo de consumo de los recursos naturales, especialmente los energéticos de orígen fósil, que amenazan la continuidad del propio sistema”. David Abril, coordinador d´Esquerra Unida de Mallorca en: Decrecimiento. “De crisis económicas y cambios

“Ya arraigadas en países como Francia o Italia, las propuestas del decrecimiento aún son poco conocidas entre los movimientos sociales catalanes y españoles. Tampoco han influido todavía en las reflexiones en el ámbito de la cooperación internacional”. Giorgio Mosangini
publicado en: elproyectomatriz.wordpress.com

miércoles, 27 de mayo de 2009

SIMPLICIDAD VOLUNTARIA

SIMPLICIDAD VOLUNTARIA

- ¿Se define usted como objetor del crecimiento?

Sí. Yo objeto contra la imperante religión del crecimiento económico. Se venera el crecimiento como fin en sí mismo, se persigue siempre crecer por crecer. ¡Es algo irracional y suicida!

- Yo creía que crecer era bueno.

¿Sí? En Europa, el producto interior bruto en 200 años se ha multiplicado por treinta. Y pregunto: ¿somos hoy treinta veces más felices?

- Entendido.

Consumimos 20 o 30 veces más, ¡eso sí! La lógica imperante es: ¡más, más, siempre más! Eso nos conduce a una colosal presión sobre los recursos naturales, a agotarlos

Explotaremos más bolsas de petróleo.

Queda menos petróleo cada día. Y su explotación es cada día más costosa. Dentro de unos quince años, un barril costará 400 dólares: ¡eso hará inviable la aviación civil!

- Hallaremos nuevas fuentes de energía.

Los científicos no son tan optimistas al respecto. Por hoy, producir un kilo de carne de vaca europea exige ¡seis litros de petróleo!

- ¿Cómo calcula eso?

Sume el petróleo necesario para fabricar piensos, abonos, para mover tractores y la industria agroalimentaria del ramo, y el matadero, el transporte de la carne…

- Entonces la carne se encarecerá…

Además, esas vacas son viables porque fuera de Europa se usan territorios – para cultivar sojas y otros forrajes para sus piensos- cuya superficie equivale a ¡siete veces la de Europa! A cambio, les exportamos residuos.

- Carne por mierda

¡Un 20% de los habitantes del planeta consume un 86% de los recursos del planeta! Y en la cúspide estamos la llamada clase consumidora mundial:600 millones de personas (cifra que coincide con los automóviles que circulan en la Tierra), distribuidas así: 300 millones en Europa, 200 millones en EE. UU. y 100 millones en Japón y China.

- ¡Y todo el resto de la humanidad anhelando entrar también en este club!

Por eso la única salida sensata es decrecer. ¡Fomentar el crecimiento es insensato, sólo conduce a la debacle global!

- ¿Podemos ser ricos de modo sostenible?

Si vinculamos riqueza a consumo material, no. Por eso nuestro mayor desafío actual consiste en redefinir la idea de riqueza: entenderla como satisfacción moral, intelectual, estética, como empleo creativo del ocio.

- ¿Y lo lograremos, profesor?
Lo lograríamos si todos pensásemos como piensa mi amigo el poeta Castoriadis, que siempre me dice: “Yo prefiero adquirir un nuevo amigo a un nuevo coche”



“La única estrategia razonable ante esta evidencia es la re-localización (revertir la tendencia a la globalización vivida en décadas recientes). Estamos ante una tarea descomunal, pues requiere un cambio radical en los valores y anhelos de la mayoría de individuos de las sociedades consumistas”. SERGE LATOUCHE

publicado en el proyect0 matrix.wordpress.com

Serge Latouche, gran ideólogo del decrecimiento - 1/2



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