miércoles, 25 de agosto de 2010
ESTOS SI SON MUCHOS OVARIOS.
Señor presidente:
Me permito responder a su reciente llamado televisivo: Dijo usted a la ciudadanía “esta es una lucha que vale la pena luchar, que hay que librar. Y no es ni debe ser a lucha sólo del Presidente, sino de todos los mexicanos, y en particular de aquellos que tenemos la responsabilidad pública en el gobierno, ya sea a nivel federal, estatal o municipal o en los otros poderes, como el Legislativo y el Judicial, de actuar en favor de la gente”. Coincido plenamente al igual que millones de hombres y mujeres.
Antes que nada quisiera preguntarle, la lucha a la que se refiere ¿es sobre el rescate del país o exclusivamente sobre la guerra contra el narco? ¿cuándo dice "gente" se refiere a hombres, mujeres, niños y niñas? ¿o solamente a sus soldados y policías federales? Muchas personas consideramos que hay cientos de problemas ajenos a los cárteles que laceran a la sociedad y nos permitimos enumerar algunos.
Dijo Ud. “Tu participación es vital, porque esta lucha es de todos y por eso tu denuncia, por ejemplo, o la información que nos puedas hacer llegar, es clave para avanzar en ella”. Vayan pues algunos datos como evidencia de nuestra voluntad para la cooperación y asumiendo la co-responsabilidad por el bien de México:
El gobernador de Puebla Mario Marín protege a las redes de pornografía infantil a cambio de recursos para campañas políticas; su protegido Jean Succar Kuri sigue en espera de sentencia por trata sexual y pornografía infantil (de niñas hasta de 4 años) desde el 2005, sin embargo los jueces federales parecen no tener tiempo para girar sentencia ¿cree usted que el procurador Chávez a quien usted designó abogado de la Nación tenga tiempo, e interés, de revisar el caso? las niñas víctimas esperan su respuesta.
Hay indicios de que el gobernador de Morelos dio cobijo a la gente del capo Beltran Leyva, la Marina cuenta con evidencias, su domicilio en la primaveral Cuernavaca es público (pero podríamos enviarlo con gusto). Por otro lado un sujeto de nombre Ulises Ruiz, ha cometido crímenes diversos en Oaxaca, mantiene amenazados a periodistas y ha encubierto asesinos. Sus generales se le harán llegar si este caso resulta de su interés. ¿Recuerda usted a Brad Will, el norteamericano asesinado por sus policías? tal vez sea pertinente que tome usted una postura de indignación como la que asumió frente la policía norteamericana ante el asesinato de un adolescente en Ciudad Juárez.
Un peritaje demuestra que el incendio de la guardería ABC en que murieron calcinados 40 niños y niñas, veinticuatro más quedaron heridos y marcadas de por vida y otros sesenta fueron expuestos a la tragedia. Existe un listado de todos los implicados en la red de colusión de servidores públicos responsables de este siniestro; con gusto el enviaremos copia de la documentación para que -tal como usted dice- su gente se ponga “manos a la obra”.
Martín y Bryan Alamanza Salazar de 9 y 5 años fueron asesinados a balazos por el ejército. No conformes con ultimar la vida de los pequeños, los soldados del retén fabricaron evidencias argumentando “fuego cruzado”. Los peritajes y testimonios demuestran que fue un salvaje ataque a una familia inocente que se detuvo obedientemente en un retén militar en Ciudad Mier, Tamaulipas. Si gusta podemos hacerle llegar los nombres de soldados responsables de la balacera. Simplemente le suplicamos se asegure, señor presidente, de que la vida de los testigos no corra riesgo por cooperar con usted.
Los refugios para mujeres víctimas de violencia han sido atacados por policías; las víctimas son protegidas por la sociedad civil que, por colaborar con el Estado, se encuentra absolutamente desprotegida ¿qué recomienda usted para que esta colaboración no les cueste la vida a las activistas? Miles de niñas víctimas de trata sexual y laboral no tienen espacios seguros, ni recursos especializados para su rehabilitación y para reconstruir sus vidas. Con gusto le enviaremos los nombres de los explotadores e incluso de quienes les ofrecen puestos de elección popular para que les sea más fácil cooptar a su víctimas y estar plenamente protegidos de la acción de la justicia.
Ya que está usted interesado en la colaboración ciudadana deseamos hacer de su conocimiento que hombres y mujeres periodistas han sido secuestrados, asesinadas, desaparecidos y encarceladas justamente por investigar todo lo relacionado con la guerra contra la delincuencia organizada que usted lidera.Tal vez sea de su interés un listado de probables responsables de dichos delitos, ya que la fiscalía especial no ha podido resolver uno sólo de estos casos. Estamos seguras de que una vez enterado, usted dará las órdenes para que se lleve a cabo una investigación pronta y expedita.
Sabemos de su afán en erradicar la corrupción de los sindicatos; le informamos que una mujer de nombre Elba Esther Gordillo se ha enriquecido de forma inexplicable y es responsable de la parálisis y corrupción del sistema educativo.
Espero que esta humilde aportación sea de utilidad para el avance en ese México que todas y todos soñamos y, que usted ha dicho, está dispuesto a rescatar a nuestro lado. Bienvenido a nuestra realidad señor presidente. Tenga la seguridad de que seguiremos colaborando con información y deseo de justicia.
Fuente: “Carta a Felipe Calderon”, LydiaCacho.net
lunes, 17 de noviembre de 2008
UN DIA SIN PERIODISTAS
| Lydia Cacho Plan B 17 de noviembre de 2008 |
| Un día sin periodistas |
Sería un mundo habitado por el silencio, una fiesta para los criminales, un aliciente para los políticos corruptos |
Sergio Arau se preguntó qué sucedería si toda la población latina de California desapareciera de la noche a la mañana, ¿se daría cuenta Norteamérica del aporte a la economía, la cultura y la vida cotidiana que 14 millones de personas hacen al estado de California? Arau plantea que, a veces, las sociedades no pueden valorar lo que tienen hasta que lo pierden. Hace una década reporteras y reporteros de México comenzaron a desentrañar las historias de los cárteles de la droga. El PRI mantenía negociado el silencio sobre las mafias, a José Luis Santiago Vasconcelos lo entrenó la DEA para ser fiscal antidrogas, y el entonces gobernador Mario Villanueva acosaba, amenazaba y perseguía a periodistas que se atrevieron a escribir sobre sus vínculos con el narco. Fueron las y los periodistas quienes lograron que la sociedad comprendiera a lo que se enfrentaría. Cuando Felipe Calderón tenía una incipiente carrera política y no hablaba de narcotráfico, el periodismo mexicano advirtió la posibilidad de que el crimen organizado se apropiara de pueblos y ciudades, de policías, alcaldes y gobernadores. Personas como José Armando Rodríguez Carreón, reportero de El Diario de Juárez, nos enseñaron el significado de la ética periodística, del compromiso con la comunidad. Hace cuatro días fue asesinado por los narcotraficantes a quienes investigó durante años. El periodismo es una linterna para iluminar al mundo; un buen periodismo nos permite entender lo que sucede en nuestra comunidad, nos ayuda a revelar aquello que impide que nuestros derechos humanos se respeten plenamente. Un buen periodismo educa, descubre, revela, ayuda a formar opinión; enciende una flama que ilumina al mundo; que incita nuevas ideas y genera procesos de solidaridad global. Estos a su vez, sensibilizan a más gente sobre la tragedia del dolor humano provocado por los humanos. Un buen periodismo hace la diferencia en la velocidad con que la sociedad reacciona ante un genocidio o un temblor. Cada vez que un gobierno como el mexicano permite la impunidad del asesinato de una reportera o reportero, no sólo arrebata a la sociedad su derecho de conocer la realidad, silencia también a quienes temen perder la vida por decir la verdad. Imaginemos un día del mundo sin periodistas. Nadie sabría lo que sucede en su comunidad. Ni el clima, ni el tráfico, ni los peligros, ni las buenas nuevas, ni los pequeños milagros cotidianos. Sería un mundo habitado por el silencio, una fiesta para los criminales, un aliciente para los políticos corruptos y abusivos. Un día sin periodistas es lo que nos espera si la comunidad internacional no reacciona adecuadamente ante el silenciamiento de las y los reporteros del mundo que muestran las violaciones a los derechos humanos. Albert Einstein decía que el mundo es un lugar terrible, no por lo que hacen los malos, sino por aquello que las personas buenas dejan de hacer. Conversando con un general, le escuché uno de los elogios más grandes para cualquier periodista. Dijo que hace años él logró comprender la sicología del narco mexicano gracias al periodista Jesús Blancornelas. En su soberbia tanto el Presidente como muchos gobernadores subestiman los asesinatos de periodistas. Ahora con la guerra, han olvidado que durante años las y los reporteros fueron quienes le explicaron a México cómo, cuándo y dónde nacieron, se reprodujeron y fortalecieron los cárteles de las drogas que hoy devastan a México. |